De que “quiero cambiar, pero no sé cómo”

Los seres humanos cambiamos constantemente. Nuestras células se renuevan con relativa facilidad y rapidez provocando cambios en nuestro cuerpo que, aunque en un periodo de tiempo corto son difíciles de percibir, con el paso de los años estos cambios se vuelven muy evidentes. Hemos estado cambiando desde el momento en que nacimos y seguimos cambiando aún ahora.

Curioso resulta que, aunque en ese sentido estamos acostumbrados al cambio, muchos de nosotros no queremos cambiar y nos aferramos a una permanencia básicamente imposible. Hablemos por ejemplo de aquellas personas que se rehúsan a envejecer y hacen todo lo que esté a su alcance para que el cambio (natural en el Universo y natural en nosotros) no ocurra. O tal vez aquellos quienes están en relativa paz con el cambio físico, pero se rehúsan a que las cosas en el entorno cambien (que nunca haya tráfico, por ejemplo). Y también están aquellas personas que se lamentan por los cambios que han ocurrido (“en mis tiempos sí había buena música”).

Interesantes paradojas somos los seres humanos, que no queremos que las cosas cambien cuando satisfacen las necesidades de nuestro ego, pero que a la vez anhelamos que las cosas cambien cuando no nos gustan.

¿Y qué ocurre con lo que dijo Gandhi? “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”… ¿A qué se refería? ¿Son ciertas sus palabras? Es decir, si a mí no me gusta que haya guerras ¿me tengo que volver pacífico y con eso se terminan? No lo creo. Pero de alguna manera, al mismo tiempo sus palabras poseen cierta credibilidad, digo, Gandhi fue alguien honorable ¿cierto?

Y entonces andamos por la vida con una incongruencia que ni nosotros nos aguantamos, o más bien, que no queremos mirar: “No quiero envejecer (no quiero cambiar), pero me urge volverme próspero y exitoso (sí quiero cambiar)”.

¿Por qué tenemos la capacidad de cambiar tan fácilmente (células), pero nos cuesta tanto el cambio (hábitos)? ¿Por qué tenemos esa capacidad de no cambiar ideas y creencias, cuando todo está en constante cambio? ¿Será que el Universo, la Naturaleza, el Infinito, el Cosmos, Dios (o como quieras llamarle) nos puso una malévola trampa para divertirse mientras nos ve sufrir y acongojarnos?

Si como lo estamos analizando, el cambio es sumamente fácil, debería ser también muy fácil cambiar nuestros hábitos limitantes o destructivos. Es decir, eso es lo más lógico pues todo en el Universo está en constante cambio, esa es la tendencia pues.

Así que esto no es un callejón sin salida, tampoco es una trampa del Universo, mucho menos es algo por lo cual deberíamos preocuparnos. La cosa es sencilla (como decía el comercial), ya hubo quienes se hicieron preguntas similares hace miles de años y nos dejaron, no sólo las respuestas, sino la tecnología, los manuales de configuración, los “cómos” para realizar los cambios que necesitamos en nuestra vida.

Y eso lo que me gusta del Kundalini Yoga y lo que me gusta del fascinante tema de la mente; al tener los “cómos” sólo nos resta dar el primer paso y comenzar.

Si te interesa saber esos “cómos”, estaremos explorando profundamente el tema en el taller “Cambia tu mente – Cambia tu vida”, el cual estaré impartiendo en próximas fechas, está súper recomendado para todos, incluso para aquellos quienes nunca han practicado yoga o meditación. Aquí los informes.

4 thoughts on “De que “quiero cambiar, pero no sé cómo”

  1. Socorro says:

    Felicidades Maestro, lo que me cuesta trabajo aceptar es vestirme conforme a mi edad, tengo 65 años y sigo vistiendo con ropa alegre, colores llamativos…pero así me siento segura de ser yo y a mi esposo le encanta. No se si estoy en lo correcto o no, usted que opina?.

    • Satguru says:

      ¡Muchas gracias por tu comentario! Opino que cada quien debe elegir su manera de vestir de acuerdo a lo que dicte su conciencia. No comulgo con la idea de vestir de acuerdo a una moda o para satisfacer a alguien más. Somos libres de elegir. En mi caso elijo mi ropa procurando que sea congruente con el camino que elegí vivir. La edad no se mide por los años, se mide por la flexibilidad de la mente, de las ideas, del ánimo. Creo que somos lo que comemos, lo que vestimos y lo que hablamos. ¡Saludos!

  2. Blanca L Guevara says:

    Buenas noches maestro.
    Me interesa el taller.
    Le agradeceré me informe en que día y en que horario lo impartirá.
    Y cuál será el costo?
    Gracias.

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