¿A quien le interesa más la salud?

Este fin de semana tuvimos como invitado en el Centro de Yoga Baba Siri Chand al maestro Maitreya Das, quien ofreció una charla sobre ayurveda titulada “La salud, un eslabón para la felicidad”; luego de esta nos enseñó a cocinar un par de recetas de comida vegetariana. El evento fue gratuito, sólo se pidió una cooperación para recuperar los costos de los alimentos.

Durante un par de semanas estuve promocionando el evento con los alumnos del centro de yoga, de hecho decidí no invitar a otras personas porque temía que no tuviéramos suficiente espacio para albergar a demasiados asistentes; experiencias anteriores me han enseñado que los eventos que son gratuitos son sumamente socorridos.

Pues bien, uno supondría que el tema es de interés general, sin embargo llamaron mi atención un par de hechos: el primero es que la mayoría de los asistentes fueron mujeres (en realidad sólo un hombre asistió) y el segundo es que gran parte de las mujeres resultaron ser mayores de 40 años.

Ahora bien, ¿no quieren los hombres estar saludables? Yo creo que sí, pero creo que el asunto de la poca asistencia masculina está más relacionado con el ego y con la creencia de que esos temas son únicamente para mujeres, ya saben, por la cocinada. Así que digamos que esto resultaría relativamente “normal.”

Pero aún más curioso me resultó ver que gran parte de las mujeres superaba ya los 40 años, de hecho había varias de más de 50. ¿Por qué resulta este tipo de actividades más atractivas para esas mujeres? Lo primero que viene a mi cabeza es que en ese punto de la vida la salud se vuelve un tema de gran importancia, ya sea porque se vuelve frágil, porque se ha perdido o porque hay temor de perderla.

Cuando somos jóvenes en realidad ese no es un asunto al cual le prestamos mucha atención, no le vemos mayor importancia, tenemos la capacidad de comer casi lo que sea, de desvelarnos y de descansar poco sin que realmente nos sintamos afectados. Aunque claro, cuando ese tipo de actividades ya no resultan atractivas pues comienzan a hacer mella, empezamos a pensar que en realidad debimos haber cuidado nuestra salud mientras éramos jóvenes, que sería todo más fácil si hubiéramos construido hábitos que nos ayudaran a mantenernos saludables y joviales. Pero claro, el “hubiera” no existe.

Así que creo que este será un buen tema para trabajar durante las clases de este mes, para ayudar a todas las personas, especialmente a los jóvenes, a volverse más conscientes de que debemos aprender a cuidar nuestra salud hoy, no mañana cuando se vuelva frágil o cuando la hayamos perdido.

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