Mi experiencia en “Correr se siente bien” de VeracruzANA, A.C.

El antecedente

2411164Poco tiempo después de la primera edición de “Correr se siente bien”, gracias a mi perro Linux, comencé la bonita odisea del running (la cual ya he narrado con anterioridad aquí).  Para cuando se llevó a cabo la segunda edición, aunque tenía muchas ganas de participar, no tuve ocasión de asistir debido a que justo en esa fecha tenía programados diversos compromisos que no podía re-agendar.

Este año se presentó la oportunidad: no había nada en la agenda, yo tenía más experiencia y las cosas estaban perfectamente sincronizadas para que pudiera asistir.  Sí, “Correr se siente bien” sería el pretexto perfecto para conocer a Ana de la Reguera, a quien admiro por su trabajo correr mis primeros 10 kilómetros de manera “oficial” y así ganar un desayuno con ella duplicar la distancia de mis carreras previas porque soy muy deportista.

Sin embargo, a poco más un mes de la carrera, llegó una lesión que me hizo replantear seriamente mi participación, pues tuve que dejar de entrenar para descansar y así recuperarme.

Finalmente decidí participar corriendo únicamente 5 kilómetros, y lo hice apenas un par de días antes de la carrera cuando entré en pánico pues tendría que pasar todo un año para volver a tener la oportunidad de conocer a Ana por puro espíritu deportivo.

En fin, me decidí y viajé a Boca del Río, Veracruz…

La entrega de kits

Imagen tomada de la Fan Page de Facebook de VeracruzANA A.C.

Imagen tomada de la Fan Page de Facebook de VeracruzANA A.C.

Al llegar al lugar en donde se entregaron los kits (éstos generalmente contienen una playera, el número de competidor, un chip que se coloca en los tenis y algunos volantes con publicidad), quedé gratamente sorprendido con la excelente organización y trato:  jóvenes muy amables, un pequeño circuito de registro que incluía la entrega del número de competidor, entrega de playera y otras cosas que conformaban el kit, y finalmente la activación del chip.  El proceso fue bastante ágil.

Pero mi asombro no terminó ahí, el kit no sólo contenía lo esencial, además incluía diversos artículos de cortesía como boletos para un sorteo, una mochilita para guardar cosas, un par de llaveros, una bonita postal de VeracruzAna, A.C., un paliacate de Jarochilandia, y muchos otros detalles que ciertamente marcan una gran diferencia con respecto de otras carreras.

Por si fuera poco, encontré que la playera de la tercera edición de “Correr se siente bien” estaba muy bien hecha, con las tallas correctas, materiales de gran calidad, bonitos colores y un diseño muy profesional. En otras palabras, los participantes fuimos gratamente consentidos desde ese momento.

La carrera

Al siguiente día, casi al mismo tiempo en que llegué al punto de salida de la carrera, llegó también Ana de la Reguera, el alma de VeracruzAna y principal protagonista de lo que estaba sucediendo ahí. La noté por demás jovial, relajada, abierta y dispuesta con la gente; cómoda en casa y lista para correr.  ¡Porque ella también corrió la carrera! ¡En la categoría de 5K! Sin duda, la confianza que proyectaba se debe a los fuertes entrenamientos que realiza y que eventualmente los podemos ver publicados en su cuenta de Instagram bajo el hashtag “#enmimente”. Definitivamente impresionante…

2411162Y poco después otra sorpresa más, la invitada de honor: Ángeles Ortiz, medalla de plata en Beijing 2008 y doble medallista de oro, en Londres 2012 y en Río 2016. ¡Pura inspiración! ¿Qué más podría pedirse?

La mañana estaba soleada pero fresca, y aunque el viento soplaba con fuerza golpeando toda la costa, la gente estaba animada tomándose fotos y preparándose para correr.  Ahí estaba yo también, calentando y estirándome, queriendo minimizar al máximo las posibles molestias de la lesión que me había hecho desistir de mi propósito de correr 10 kilómetros.

Unos instantes después anunciaron la salida y comenzó la carrera.  Hice mi recorrido con el valor agregado del paisaje, del olor del señor adelante de mí que no se puso desodorante a brisa del mar y del viento terrible que no me dejaba ver que ofrecía su gentil resistencia, brindándonos la oportunidad de hacer nuestro mejor esfuerzo. Mi lesión se hizo evidente, al poco rato comenzó a doler, pero después de algunos minutos el dolor pareció desvanecerse.

Aunque terminé la carrera en menos tiempo de lo que tenía programado, debido a mi falta de entrenamiento, llegué a la meta jadeando, casi arrastrándome del dolor, con los ojos desorbitados y a punto de vomitar muy cansado.
Tan pronto crucé la meta, fui amablemente guiado hacia un pequeño e improvisado corredor en donde los participantes pudimos hidratarnos y tomar un poco de fruta antes de recibir la medalla de participación y hacer la entrega correspondiente del chip (detalle que agradecí enormemente, pues en otras carreras apenas llegas a la meta (como si todavía tuvieras ganas de salir corriendo para llevarte el chip) un grupo de extraños te asalta para arrancar el chip de tu zapato, otro grupo para tacharte el número de competidor y otros para colgarte la medalla de participación, todo eso al mismo tiempo, obligándote a adoptar posiciones verdaderamente extrañas que ni siquiera conocemos en yoga, el pie por un lado, el pecho levantado hacia el otro y la cabeza agachada para que te cuelguen la medalla).

E inmediatamente después, los participantes tuvimos la oportunidad de tomarnos la foto del recuerdo con Usain Bolt, con Ana Gabriela Guevara o con Forrest Gump entre otros, quienes esperaban ansiosos para felicitarnos… si no me creen, entren a la Fan Page de VeracruzAna, denle “Me gusta” y chequen las imágenes.

Aunque claro, los envidiosos dirán que sólo eran cartones con la foto de esas estrellas.

Después de la carrera
241116Las sorpresas siguieron: más fotos, más felicitaciones, convivencia sana y agradable, la premiación de los primeros lugares de cada categoría y emocionantes rifas de iPods, tablets y de desayunos con Ana de la Reguera; todo ello acompañado de alegres y estrepitosas dianas y fanfarrias que se escuchaban al fondo cada vez que se anunciaba a un ganador (chiste que sólo entenderán quienes asistieron).

Y hablando de rifas ¡¿qué creen?!

¡Exacto! No me gané nada…

No desayuno con Ana, no tablet, no iPod… pero eso sí, un bonito dolor y la gran satisfacción de haber ayudado, pues en realidad ese fue el objetivo principal del evento.

Ya en serio
Aún hoy en nuestra era de modernidad, de ciencia y de tecnología avanzada, no se ha reconocido el potencial completo de la mitad de la humanidad. Por supuesto me refiero a la mitad femenina.  Ni siquiera hemos comenzado a dar los primeros pasos hacia a la práctica del respeto consciente de lo femenino a pesar de que existen cada vez más mujeres que día a día demuestran su capacidad de cambiar, y en muchos casos remediar, el caos que hemos provocado con nuestra absurda insistencia de hacer las cosas como se han hecho durante miles de años: desde la lógica, lo medible y lo predecible; es decir, desde la mitad masculina.

La mitad femenina, la que es esencial, la creatividad infinita, la que no responde a la lógica ni a la secuenciación; es la que crea la magia y los milagros que podrían rescatarnos de este caos sin sentido aparente.
Sin duda, esa esencia mágica puede percibirse en el trabajo que realiza VeracruzANA, A.C., la cual nace de la inspiración y de la visión de Ana de la Reguera, quien la preside y encabeza con fuerza; pero que además es dirigida con gran atino por otra mujer, Gabriela Carranza.

Mi humilde reconocimiento.

img_4588Les invito a visitar la página de VeracruzANA, A.C. www.veracruzana.org en donde podrán, no solamente enterarse del gran trabajo que realiza la asociación, sino lo más importante, informarse sobre cómo ayudar y sumarse a su gran esfuerzo.

Curiosidades
Finalmente terminé platicando brevemente con Ana, con su mamá y con Gaby Carranza.  ¿Cómo? Esa es otra odisea que platicaré en otro momento…

6 thoughts on “Mi experiencia en “Correr se siente bien” de VeracruzANA, A.C.

  1. Blanca Guevara. says:

    Maestro no cabe duda que su hermosa forma de relatar transmite tan agradable vivencia que se antoja haber estado ahi. Con mi admiración de siempre querido Maestro.

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